Guía Completa para la Cría de Lasius flavus: Las Hormigas Subterráneas del Suelo Europeo
Introducción
La especie Lasius flavus es una de las más fascinantes y discretas dentro del mundo de las hormigas europeas. A diferencia de otras especies más visibles, como Messor barbarus o Camponotus cruentatus, las Lasius flavus pasan casi toda su vida bajo tierra, construyendo túneles y cámaras en zonas húmedas.
Su color amarillento y su comportamiento tranquilo las convierten en una excelente opción para quienes buscan una colonia diferente, fácil de mantener y muy activa bajo el suelo.

Características Generales
| Característica | Descripción |
| Nombre científico | Lasius flavus (Fabricius, 1782) |
| Tamaño de la reina | 7–9 mm |
| Tamaño de las obreras | 2–4 mm |
| Coloración | Amarillo pálido a dorado |
| Hábitat natural | Suelos húmedos, praderas, jardines y campos de pasto |
| Tipo de fundación | Independiente (claustral) |
| Dieta principal | Pulgones subterráneos y líquidos azucarados |
| Temperatura ideal | 20–26 °C |
| Humedad ideal | Alta, entre 70–90 % |
| Hibernación | Sí, de noviembre a marzo, a 5–10 °C |
Cómo Mantener una Colonia de Lasius flavus
1. Elección del hormiguero
El hábitat ideal para esta especie debe imitar su entorno natural subterráneo. Los hormigueros verticales de yeso o acrílico con mucha humedad funcionan muy bien, ya que permiten observar los túneles sin que la colonia se seque.
Se recomienda cubrir parte del hormiguero con papel oscuro para reducir la exposición a la luz, lo que disminuirá el estrés de las obreras.
2. Temperatura y humedad
La humedad es un factor clave. Un hormiguero seco puede provocar que las obreras abandonen las larvas o incluso mueran. Lo ideal es mantener un ambiente constante de 22–25 °C y alta humedad, especialmente en la zona del nido.
Durante el invierno, pueden hibernar en una zona fresca (entre 5 y 10 °C) durante unas 10 a 12 semanas.
3. Alimentación
A diferencia de muchas otras especies, Lasius flavus no se alimenta de insectos cazados ni de proteínas sólidas con frecuencia. Su dieta se basa principalmente en melaza de pulgones subterráneos, aunque en cautividad aceptan bien una mezcla de:
- Agua con azúcar o miel diluida,
- Jarabes proteicos,
- Pequeñas porciones de tenebrios o moscas trituradas.
Una o dos alimentaciones semanales son suficientes para mantener una colonia sana.
Etapas de la Colonia
Fundación
La reina inicia su colonia sola después del vuelo nupcial, normalmente entre julio y agosto.
Durante las primeras semanas, sella su cámara y cuida de sus huevos sin salir al exterior.
En 4–6 semanas nacen las primeras obreras, pequeñas y pálidas, conocidas como “naníticas”.
Desarrollo
Una vez que hay obreras, la colonia crece de forma constante.
En condiciones óptimas, puede alcanzar entre 500 y 3.000 obreras en 2–3 años.
No son agresivas entre sí, pero sí muy protectoras con su nido.
Además, son expertas agricultoras: crían pulgones bajo tierra para alimentarse de su melaza, algo único entre las especies europeas.
Madurez
A partir del tercer año, la colonia puede producir machos y princesas aladas.
Sin embargo, debido a su vida subterránea, los vuelos nupciales son más discretos y difíciles de observar.
Consejos para el Cuidado Diario
- Evita vibraciones o movimientos bruscos cerca del hormiguero.
- Mantén siempre un equilibrio entre humedad y ventilación para evitar hongos.
- Usa una zona de forrajeo cubierta para simular la oscuridad del subsuelo.
- Si la colonia se muestra inactiva, puede que esté en modo de hibernación natural.
Estas hormigas son especialmente recomendadas para criadores que disfrutan observando el desarrollo interno de una colonia más que su actividad en superficie.
Problemas Comunes
- Falta de humedad: causa mortalidad de larvas.
- Demasiada luz: provoca estrés y abandono del nido.
- Exceso de comida: genera hongos o moho.
- Temperaturas elevadas: las obreras pueden morir si superan los 30 °C.
Curiosidades de Lasius flavus
- Su color amarillo es una adaptación al ambiente subterráneo, donde no necesitan camuflaje visual.
- A veces se encuentran nidos mixtos con Lasius niger, aunque cada especie mantiene su propia reina.
- Son tan pacíficas que otras especies de Lasius las utilizan para practicar el parasitismo social, invadiendo sus nidos.
Conclusión
Criar Lasius flavus es una experiencia tranquila y muy educativa.
Aunque no sean tan visibles ni activas como otras especies, su biología y modo de vida ofrecen una perspectiva única sobre el mundo subterráneo de las hormigas.
Son ideales para quienes valoran la observación detallada y quieren mantener una colonia resistente, autosuficiente y longeva.
