Temnothorax nylanderi: La diminuta estratega del mundo de las hormigas
Introducción
Dentro del vasto mundo de las hormigas, pocas especies son tan fascinantes y discretas como Temnothorax nylanderi. Esta pequeña hormiga europea, que pasa desapercibida para muchos, esconde sorprendentes estrategias de vida, organización social y comportamiento adaptativo. A pesar de su reducido tamaño, su forma de vida ofrece grandes lecciones para quienes disfrutan observando la naturaleza desde una lupa.

Características generales
Temnothorax nylanderi pertenece a la subfamilia Myrmicinae. Es una especie común en los bosques templados de Europa, especialmente en zonas de robledales y hayedos, donde encuentra refugio en pequeñas grietas de cortezas, bellotas vacías o ramas caídas.
Ficha técnica
| Característica | Descripción |
| Tamaño de las obreras | 2,5 a 4 mm |
| Tamaño de la reina | 4 a 5 mm |
| Coloración | Marrón oscuro con tonalidades más claras en patas y antenas |
| Distribución | Europa Central y Occidental |
| Tipo de alimentación | Omnívora (pequeños insectos, secreciones dulces, etc.) |
| Tamaño de la colonia | 50 a 200 individuos |
| Tipo de fundación | Independiente o asistida |
| Temperatura ideal | 20 °C – 25 °C |
| Humedad ideal | 60 % – 80 % (en su refugio) |
| Comportamiento | Pacífico, tímido, adaptable |
Una vida entre grietas
A diferencia de otras especies que construyen complejos nidos subterráneos, T. nylanderi prefiere espacios pequeños y temporales como una bellota vacía, una corteza suelta o una cavidad en madera podrida. Esta elección la convierte en una experta en aprovechar recursos mínimos, lo que también la hace ideal para observar en cautividad.
Fundar una colonia: lento pero seguro
Las reinas de esta especie suelen fundar solas (fundación claustral) o, en ocasiones, ayudadas por otras obreras de una colonia previa (fundación asistida). El ritmo de crecimiento es más lento que el de especies más grandes como Messor o Camponotus, pero su resistencia y adaptabilidad la hacen especialmente interesante para quienes buscan aprender a observar los detalles.

Alimentación: dieta variada
Estas hormigas se alimentan de pequeños insectos muertos, secreciones de áfidos (como la melaza) y microgotas de líquidos dulces o proteínas. Son omnívoras, pero no excesivamente voraces. Se recomienda ofrecer:
- Miel o jarabe diluido una vez por semana.
- Microinsectos (mosquitas de la fruta o grillos troceados).
- Semillas pequeñas, aunque no las procesan como Messor.
Cría en cautividad
Ventajas
- Colonias pequeñas → fáciles de mantener.
- Nido pequeño → se adapta a tubos de ensayo, mini-hormigueros o cajas pequeñas.
- Poco agresivas → se manipulan con facilidad.
Inconvenientes
- Difíciles de ver a simple vista sin lupa.
- Sensibles a los cambios bruscos de humedad.
Recomendaciones
- Nido con esponja húmeda o depósito de agua controlado.
- Zonas oscuras, sin vibraciones.
- Forrajeo en caja externa con ventilación.
Comportamientos curiosos
Uno de los comportamientos más llamativos de T. nylanderi es su forma de evacuar el nido. Son extremadamente limpias: colocan cuidadosamente los restos de comida o insectos muertos en áreas designadas fuera del nido. También se ha observado cierto nivel de “aprendizaje social”, donde obreras más jóvenes imitan a otras más experimentadas al buscar alimento.
¿Por qué incluir T. nylanderi en tu colección?
Aunque no es una especie muy común en venta, muchos criadores europeos disfrutan observando esta pequeña joya del bosque. Su forma de vida minimalista, su calma y la belleza de su comportamiento la convierten en una excelente opción para quienes buscan algo diferente a las especies comerciales más conocidas.
Además, su pequeño tamaño permite una observación detallada a través de lupa o cámara macro, ideal para divulgación o proyectos educativos.
Conclusión
Temnothorax nylanderi demuestra que incluso las colonias más pequeñas pueden tener una gran historia que contar. Si buscas una especie diferente, con un comportamiento fascinante y manejable en espacios reducidos, esta es una gran opción. Observar su día a día es como abrir una ventana a un universo en miniatura.
